Desde que el móvil se coló en la mesilla de noche, los pequeños transformadores han permanecido como un zumbido de fondo en nuestras casas. Pasamos de clavijas propietarias a la era del micro-USB y, más tarde, al USB-C impulsado por Europa; la eficiencia mejoró, sí, pero el consumo fantasma no desapareció.
Hoy, millones de cargadores siguen enchufados sin teléfono al otro lado: ese gasto silencioso, llamado consumo fantasma o standby, apenas suma unos vatios por unidad, pero con decenas de millones de móviles en juego, lo “pequeño” deja de serlo al acumularse y como en Statemia nos gustan los retos con números concretos, vamos a lanzar la pregunta de este estudio sin rodeos:
¿Cuánta electricidad gastamos al año por tener esos millones de cargadores enchufados sin utilizar?
Ahora, pongámonos manos a la obra y midámoslo con datos. Nuestro primer objetivo sería determinar la cantidad de cargadores de móviles activos que existen en nuestro país, sin embargo, es una cifra que no podemos obtener o extraer directamente por lo que debemos de hacer un cálculo indirecto conociendo primero cuántos móviles en existen.
Terminales móviles en España
Según un estudio de la CNMC, España ronda los 61 millones de líneas móviles (≈127% de la población). Esa cifra, sin embargo, incluye de todo: líneas personales, segundas líneas, eSIM, datos y también M2M/IoT, así que no equivale a “personas con móvil”.
Para una mejor aproximación, utilizaremos la magnitud “líneas de voz con acceso a Internet”: 55,17 millones del mismo estudio. Esta categoría se acerca más a las líneas humanas (voz + datos) y reduce confusiones con otras plataformas de comunicación.
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Sin embargo, nos queda hacer una aproximación más y es que muchas personas tienen más de 1 línea (línea del trabajo, eSIM secundaria, etc.). Por lo que debemos de convertir las 55,17 M de líneas en terminales móviles teniendo en cuenta ésta situación.
La densidad observada de 112 líneas por cada 100 habitantes del estudio de la CNMC nos arroja un +12% que apunta a un sobreconteo por segundas líneas. Ese exceso se explica por líneas adicionales (personal+trabajo), eSIM en wearables o tablets con voz y terminales dual-SIM. Si acotamos el análisis a quienes realmente usan móvil, ese sobreconteo razonable se mueve en torno al 15–25%. Por debajo de 1,15 líneas/persona estaríamos asumiendo una cobertura casi total incluso en población infantil; por encima de 1,25 recortaríamos en exceso el número real de usuarios. Es por ello que aplicaremos un factor multi-SIM de 1,20 para pasar de líneas a personas.
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Con este valor podemos calcular la cifra de casi 46,0 millones de teléfonos móviles en España. Este valor indica una tenencia altísima pero verosímil (≈90%), coherente con un uso del móvil casi universal, salvo niños pequeños y parte de la población de mayor edad.
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Una vez tenemos una estimación del número de móviles activos en nuestro país, podemos hacer una aproximación a cuántos compañeros energéticos les “esperan enchufados” durante el día.
Cargadores de móviles conectados
Como no existe un censo de cargadores, tiramos de hábito y de la mejor referencia disponible: en la UE, cada consumidor posee unos tres cargadores y usa dos con regularidad (iniciativa del cargador común). Por otro lado hay que tener en cuenta que muchos hogares mantienen un punto fijo siempre activo (mesilla o puesto de trabajo) y un segundo punto que a menudo queda conectado (salón/oficina), mientras que otra parte de la gente desenchufa o usa regletas con interruptor.
Por tanto, de los dos cargadores “en uso” que cita la UE, asumimos que uno (el de mesilla o escritorio) permanece prácticamente siempre enchufado, mientras que el segundo (el que viaja entre casa, trabajo o mochila) solo está conectado parte del tiempo. Para no sobredimensionar ni infravalorar, fijamos ese tiempo en ~50%. Este equilibrio compensa los casos de un único cargador por terminal con los de múltiples cargadores repartidos (por ejemplo en diferentes estancias de una casa) y nos deja una estimación operativa de 1,5 cargadores enchufados por teléfono en un día típico.
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Con la base ya fijada de unos 46,0 millones de personas con móvil, podemos estimar que en nuestro país habría aproximadamente 69 millones de cargadores siempre enchufados (WOW!)
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Cargadores en Stand-by
Estamos cerca, pero nos queda hacer una nueva estimación. Y es que estamos haciendo un cálculo del consumo fantasma de los cargadores por lo que no podemos tener en cuenta el tiempo en el que sí están realizando su función.
Para estimar cuántas horas al día está un cargador en standby (sin teléfono conectado), podemos apoyarnos en varias evidencias. Por un lado el tiempo de carga del terminal que está entre 1,5 y 3 horas (dependiendo del cargador), el tiempo en el que el móvil queda enchufado después de estar cargado, que ronda las 4 horas y media según el estudio Ferreira, Dey y Kostakos y los hábitos de los usuarios en los que se demuestra la tendencia a cargar los terminales mientras dormimos (según nos muestra la encuesta de SPEK citada por Helsinki Times. Podemos estimar entonces que el tiempo en el que el un cargador está funcionando (no en standby) ronda las 7h al día.
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Por tanto y resumiendo tenemos:
• Cargadores enchufados por dispositivo móvil: 1,5
• Horas enchufados al día: 36h (24*1,5)
• Horas con el cargador funcionando: 7 h
• Standby agregado por persona: 36−7= 29h de standby / persona / día
Para obtener el standby por cargador dividimos 29/1,5 que nos dan 19,3h.
Consumo de la carga fantasma
Antes de sacar la calculadora, conviene fijar el terreno de juego: un cargador puede estar en carga activa (cuando el móvil se está cargando), en mantenimiento o trickle (cuando ya está al 100% pero sigue conectado) y en standby o no-load (enchufado sin teléfono). Para no mezclar peras con manzanas, este análisis se centrará exclusivamente en el standby —es decir, el cargador enchufado sin uso— y dejará fuera tanto la carga activa como el mantenimiento.
{{chart:C_ESTADOS_CARGADOR}}
Como vemos en la gráfica, para el análisis fijaremos que el consumo típico en standby de un cargador moderno está en el rango 0,1–0,5 W, coherente con los límites de ecodiseño de la UE que establecen un máximo de 0,5 W en espera (con nuevas exigencias a partir de 2025/2027). Como valor central usaremos 0,26 W, en línea con las mediciones del Lawrence Berkeley National Laboratory citadas por Stanford Magazine para cargadores en no-load.
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Con todos los supuestos ya fijados, el escenario central queda así: cada cargador en standby (sin teléfono conectado) consume 0,26 W durante 19,3 h al día, equivalente a 5,0 Wh/día por cargador. Multiplicado por los 69 millones de cargadores que estimamos en stand-by en España, el país gasta unos 346 MWh al día solo por mantenerlos enchufados; en términos anuales, eso asciende a 126 GWh/año de consumo fantasma.
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