Una pregunta de texto apenas consume unas gotas. El problema empieza cuando sumamos millones de usuarios, imágenes, código y vídeos generados a todas horas.
Cada vez que preguntamos a una inteligencia artificial cómo hacer una tortilla, le pedimos que nos programe una función o generamos un vídeo de un gato vestido de emperador romano, en algún lugar hay ordenadores trabajando.
Y trabajando significa calentándose.
Los centros de datos necesitan electricidad y refrigeración, dos procesos que pueden consumir agua. No hay una pequeña tubería conectada a ChatGPT que se abra cada vez que hacemos una pregunta, pero sí existe una huella hídrica asociada a toda esa infraestructura.
La cuestión es cuánto.
Y la respuesta corta es incómodamente estadística: depende muchísimo de lo que le pidamos a la IA.
Una pregunta de texto apenas moja el vaso
Google publicó en 2025 que una petición mediana de texto realizada a Gemini consumía aproximadamente 0,26 mililitros de agua, unas cinco gotas. Sam Altman situó una consulta media de ChatGPT en unos 0,32 ml. Para nuestro cálculo utilizaremos el punto medio:
(0,26 + 0,32) ÷ 2 = 0,29 ml por petición de texto
Hasta aquí, bastante tranquilizador.
Pero la IA no vive solo de preguntas.
Texto, imágenes y vídeo no juegan en la misma liga
Un estudio sobre el uso real de ChatGPT encontró que en julio de 2025 sus 700 millones de usuarios activos semanales enviaban unos 18.000 millones de mensajes por semana. Eso supone unas 26 interacciones semanales por usuario activo, que podemos utilizar como perfil de uso habitual.
En imagen la factura sube. Un estudio preliminar de 2026 estima aproximadamente 7,5–8,9 ml de agua por imagen generada bajo escenarios medios de infraestructura.
Y con el vídeo abandonamos definitivamente el territorio de las gotitas. Un trabajo de 2026 midió consumos de aproximadamente 57,5–114,8 Wh para generar solo cinco segundos de vídeo, dependiendo del modelo.
Aplicando un escenario medio de refrigeración y producción eléctrica de unos 3,07 litros por kWh, estimamos aproximadamente 176–352 ml de agua por vídeo de cinco segundos. Es un cálculo derivado, no una medición directa del agua utilizada por esos modelos.
Cinco segundos. Ni siquiera da tiempo a que el gato emperador conquiste Roma.
¿Cuánta agua gastaría cada usuario?
Podemos construir cuatro perfiles orientativos:
| Perfil | Uso supuesto | Agua aproximada al año |
| --- | --- | ---: |
| Usuario habitual | 26 peticiones de texto/semana | 0,39 litros |
| Programador intensivo | 50 interacciones de texto/código al día | 5,3 litros |
| Usuario creativo | 26 textos + 10 imágenes/semana | 4,6 litros |
| Creador audiovisual | 26 textos + 10 imágenes + 1 vídeo de 5 s/semana | 13,8–22,9 litros |
El primer escenario parte del uso medio observado de ChatGPT. Los otros tres son escenarios editoriales diseñados para representar distintos niveles de actividad.
En programación tampoco existe una “tarifa hídrica especial”: código sigue siendo fundamentalmente texto. Lo que cambia es que una sesión profesional puede encadenar muchas instrucciones, respuestas largas y agentes realizando varias llamadas. No es un uso minoritario: el 51% de los desarrolladores profesionales encuestados por Stack Overflow en 2025 decía utilizar herramientas de IA diariamente.
Y ahora multipliquemos por todo el planeta
Individualmente, unos pocos litros al año no parecen precisamente el Apocalipsis hídrico.
El problema es la escala.
Un análisis científico publicado en Patterns estima que la huella hídrica operativa mundial de los sistemas de IA pudo situarse en 2025 entre 312.500 y 764.600 millones de litros de agua, incluyendo refrigeración directa y el agua asociada a la generación eléctrica. El propio estudio advierte de que cuantificar exclusivamente la parte correspondiente a IA sigue siendo difícil por la falta de transparencia de los operadores.
La paradoja es bastante bonita: una pregunta individual puede consumir menos agua que un escupitajo, mientras que cientos de millones de usuarios pueden acabar llenando cientos de miles de piscinas.
Las estadísticas tienen esas malas costumbres.